Chao 2012, hola 2013.

Aunque soy de esas personas a las que le carga hacer balances de fin de año, propósitos para el nuevo ídem, recuerdos, memorias, lo que sea, me quiero tomar este minutito para decirle adios al 2012. Fue un año terrible, con cosas más malas que buenas, así es que qué bueno que ya se fue. Bienvenido 2013, espero que nos llevemos bien. Y sin dolores de guata.

Un pequeño homenaje también, para quienes me harán falta este 2013…

¿Es o no es?: Taller Literario

Cuando era joven (bueh, aún lo soy… creo), digamos, antes de salir del colegio, pasaba siempre por el Video Club que había por acá. Y era video club de video cassette, con cinta, que debías devolver rebobinado (si es que lo recordabas). Siempre tomaba en mis manos una película que nunca arrendé y, que hasta el día de hoy, no he visto (y eso que internet se consigue casi todo): ‘Es o no es’. Me gustaba mucho la cubierta de la caja, salía Kevin Kline de novio, con la humita sin nudo y en pose de baile: de entradita uno sabía que era de esas comedias romanticonas. Siempre que pasaba mirando los títulos la veía y repetía mentalmente ‘¿Es o no es?‘ y me respondía ‘no, otro día’.

Tantas veces hice lo mismo que el título de la película quedó metido en mi cabeza, siendo actualmente mi frase decisional. Cuando miro un par de zapatos (y vaya que miro!), un menú rico al almuerzo o el baño sucio, me digo ‘es o no es’, lo que me da dos alternativas posibles. Este último tiempo mi ‘es o no es’ más recurrente ha sido el taller literario.

Cuando era más chica, en esa época del video club, me la pasaba escribiendo. Tenía tanto talento, y es malo que lo diga, pero hasta yo podía sentir que tenía un don. Un don especial para traspasar lo que estaba en mi cabeza al papel sin perder ni puntos ni comas. Cuando gané un concurso de cuentos random, me convencí que lo mío era lo literario netamente letrístico. Eso fue en 3° medio (sí, de esa época conservo mi gusto por una ortografía y redacción impecables).

Luego los años pasaron, tengo otra carrera, el tiempo se hace cada vez menor, y las ideas de mi cabeza no las puedo pasar tan fácilmente al papel (o al Word o al procesador de texto de turno). El problema es que todavía siento que puedo, y prueba de eso trato de escribir mientras puedo, y mando lo que escribo a cualquier concurso literario que se me ponga por delante. Siento que esa es una manera de validar lo que hago. Por ejemplo, mandé un concurso a la Revista Paula, y ni me había fijado, pero hace 2 semanas están los ganadores… y no gané. Siento que mi trabajo no es valorado ni validado, por lo que, una vez más, el taller literario pasa a la lista de prioridades. Me latea sólo pensarlo, me lo imagino como una especie de tuiter, donde el profesor te hace unfollow cuando no pasas por su gusto. Quiero escribir, y aunque le temo al fracaso en este aspecto, necesito validar de alguna manera mi arte… aunque sea con un proceso que no me convence del todo.

Taller literario: ¿es o no es?

PS: He escrito este post para convencerme de que necesito el taller literario, I guess.

El tiempo pasa…

… y nos vamos poniendo viejos. Y hay más responsabilidades que antes.

Cuando era chica, lo único que quería era crecer para ponerme tacos, maquillarme como mi mamá, hacerme moños altos y usar lentes ochenteros. Quién diría que esto último se ha convertido en un must… como un lote de cosas por hacer en mi vida… y es que estoy más grande y hay que hacerse cargo de uno mismo… (que daría por volver a mi niñez!!!)

Una de esas cosas-por-hacer es la búsqueda del sueño del departamento propio. Es que ya llevo mucho tiempo arrendando y eso se ha convertido en tirar la plata a un pozo sin fondo, lo cual a todas luces no me conviene. Si fuera por eso, ya me hubiera jugado toda esa plata en el Payaso del Santa Isabel… Es por eso que todo momento que tengo en internet, me la paso en cuanta página se le haya ocurrido poner proyectos inmobiliarios…

Ahora estoy con todas las dudas: ¿Cómo sé si la inmobiliaria es buena? ¿Qué tal es el servicio post-venta? ¿el precio es un indicador de calidad? y todas esas dudas existenciales. Es que comprarse un departamento/casa es como casarse: idealmente, para toda la vida.

Es por eso que si tienes algún dato que me pueda servir, orientación, sitio donde hayan deptos de primera, pelar a una constructora o inmobiliaria o glorificarla, no dudes en dejar tu granito de arena acá abajo. Total, opinar es gratis 🙂

Gracias de antemano!!!

CB

Picasso’s Last Words…

Estaba tratando actualizar mi lista de películas en Bazuca, para encontrar la de Adam Sandler, esa de los cuentos que se hacen realidad. Me metí a los estrenos de Julio, a ver si estaba ahí. No estaba, pero lo primero que apareció fue la película “La última vez que vi a mi padre”. Justo el día que se cumple un año de la muerte de mi papá…

Me quedé pensando cuándo fue el último día que lo vi. Fue cuando nos tocaba el juicio por pensión alimenticia, en el Juzgado de San Antonio. Después de que se aplazó la audiencia como mil veces, de cambios de jueces y cosas medias oscuras, llegó el día en que se fijaría el monto final. Misteriosamente, una vez más, se habían equivocado en la fecha y sala, y todo anulado. En menos de 5 minutos, mi papá y su abogado ya se habían esfumado. Hacía tiempo que ya no nos hablábamos, desde que le hice la demanda. Esa fue la última vez que lo vi. En Septiembre de 2007.

Cuando cayó enfermo el año pasado, llamó a mi hermano llorando para contarle. Pero conmigo no habló. Se puso bien por unos días, pero recayó como a la semana. Fue grave, lo llevaron a Valparaíso. No se como, mi tía consiguió un teléfono fijo que quedaba al lado de su cama, en el hospital. Mi mamá me llamó y me dio el número. Me di como mil vueltas antes de tomar el celular y llamar.

Después que el tipo que contestó me retó por llamar —“esto no es un  teléfono público” me dijo— le preguntaron si se sentía bien para hablar. Tomó el teléfono y lo escuché mal. Hablaba apenas, pero me dijo que me quería mucho y que no me guardaba rencor. Yo quise decirle “mish, soy yo la que debería decir eso”, pero no quise herir sus sentimientos con una broma. Quisiéramos o no, ambos sabíamos que podía ser la última vez que habláramos…

Y así fue. El domingo siguiente llamó una tía para decir que había muerto.

en los 80's Esa fue la última vez. Fue una llamada de 2 minutos, pero dijimos más cosas que en muchos años. Me da pena que las cosas se hayan dado como se dieron. Él me enseñó de música y me heredó el gusto por la literatura y el cine. Recuerdo que cuando era chica me decía que me iba a tomar en brazos hasta que tuviera 15 años, y yo me imaginaba bailando con él el día de mi matrimonio… ninguna de las dos cosas pasaron, ni compartimos todo el tiempo que debimos hacerlo… pero sé que en el lugar donde esté, hay una parte de mi corazón en el de él, así como él va siempre en el mío.

 CB

 Picasso’s Last Words (Drink to me) – Paul McCartney

Good day, bad day

Cuando era chica, pero muy chica, mi papá siempre conseguía para mi algunos libros de inglés. Eran de esos para niños, con hartos dibujos y colores, para que el aprendizaje fuera didáctico. Recuerdo que siempre a la mitad de cualquiera de los libros, venía la historia de dos niñitos. Primero, era la vida de un niño feliz, que se levantaba temprano para ir al colegio, en un día soleado. Llegaba a clases con una manzana, le tomaban la lección, le ponían una carita feliz y el niño se devolvía a su casa saltando de felicidad, cortando flores del camino para llevarle a su mamá, quién lo recibía con los brazos abiertos y una rica once. Esa era la historia titulada “Good day”.

En la otra página venía el “Bad day”, donde el vecino del niñito feliz se da cuenta que se queda dormido, porque su despertador no sonó, y el día está muy nublado. No toma desayuno, llega tarde al colegio, no alcanzó a repasar su lección y la profesora le puso una carita triste. Cuando se devuelve a su casa sobeando, se pone a llover y no llevaba paraguas. La nube lo sigue hasta su casa, donde nadie lo espera y, más encima, se da cuenta que no llevó las llaves.

Hoy —para mi— fue uno de esos días…

CB

 

SEA SOLIDARIO!!! La movida del Twestival!!!

Novedades del Twestival…

No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague… y hoy ha llegado el día de celebrar el Twestival SCL. Ya había contado en el post anterior acerca de la iniciativa y la info de nuestro evento local. Ya está todo listo para llegar y empezar a disfrutar y pasarla bien por sólo $3.000 (que incluye un cover… yay!). Recuerden que es en el pub-karaokers Entrecantos… donde habrán show’s, concurso’s, sorpresa’s y mucho más!!!

Están todos los tuiteros invitados. Y los que no son tuiteros, los invitamos a crearse una cuenta en el mismo local… después de ver lo prendidos que somos xD Así es que si alguno tiene un amigo sin tuiter y sin panorama para hoy… agárrelo de una y lléveselo al Twestival!!!

Toda la info en http://santiago.twestival.com

CB