Quiero algo piola.

Hace tiempo quería escribir esto, una especie de declaración sobre una de las tantas cosas que quiero en la vida y que no es cosa de tomar la tarjeta y endeudarse en cómodas 12 cuotas. Se trata de relacionamiento con otras personas, cosas que (des)afortunadamente, no puedes forzar.

Bueno, hoy me topé con este artículo que hablaba sobre algo parecido a lo que pensaba y que hizo que me emocionara un poco. Porque querer estar en pareja no es ser la loca del vestido de novia en la cartera, como muchos piensan. Ayer justamente veía una película donde un personaje alegaba en contra del matrimonio diciendo “porque si eres tan auténticamente feliz… no necesitas proclamarlo” y vaya qué es cierto eso… Antes yo quería un príncipe montado en un caballo blanco, con el anillo y toda la payasá, pero ahora sólo quiero algo piola. A veces uno necesita algo piola no más.

Yo quiero algo piola.

Quiero algo piola. Ni formal ni informal. Quiero algo piola, que reconozcamos que hay algo, que hay algo más que nos arrebata un poco. Que no es falta de compromiso, pero que queremos ir a de a poco…

Quiero alguien con quien contar, básicamente. Ser amigos, ser partners. No adueñarme de la vida de nadie, porque eso es lo peor. Tener mis actividades, que tu tengas tus actividades. Que después podamos contarnos cosas sobre esas actividades con tranquilidad y confianza.

Quiero que caminemos por el parque tranquilamente en la tarde, poder tomarnos de la mano, así por ser, abrazarnos si hace frío, poder besarnos delante de todo el mundo, sin miedo. Piolamente, o apasionado estilo flaite, rodando por el pasto. Como sea que nos salga.

Quiero que confíes en mi. Que no te de lata hablarme de debilidades y penas. Que me dejes consolarte y animarte y que me animes cuando yo esté desconsolada. Que seques mis lágrimas y que me pegues un buen reto si estoy dando mucho jugo, porque pucha que doy la lata de repente…

Quiero poder llamarte sin miedo, llamados en buena onda, porque lo que menos quiero es stalkearte. Y que me contestes si puedes, y si no, su whatsapp avisando que estás ocupado. Mis días de brujear quedaron bieeeeeeen atrás, pero no me pidas que no me preocupe por ti.

Quiero hablar harto, harto. De las cosas que nos gustan a ambos y de las que nos apasionan a cada uno, para conocerte más, porque si quiero conocerte más es porque tu personalidad es súper atrayente y por algo me conquistó. Conversas interminables de todas esas cosas que no quiero detallar ahora, pero que son las que nos mantienen con vida.

Ser buenos amantes igual. Decir lo que nos gusta y lo que no. Disfrutar harto, pasarla bien, decir “no” cuando no queramos, sin miedo, porque hay días en que uno no quiere no más.

Me gustaría conocer a tus amigos y que tu conozcas a los míos. Para sabes donde están tus afectos. No para marcar territorio, ni siquiera necesitaría de un título para ser presentada. Somos amigos y punto.

Quiero que salgamos, al cine, a comer, a caminar, a bailar. Quiero proponer panoramas y que te entusiasmes. Al menos una de cada diez veces que yo sugiera algo y que no creas que soy catete. Es obvio que quiero pasar tiempo contigo (pero no todo el tiempo, créeme). Y quiero que sigas haciendo tus cosas, solo o con amigos. No quiero que cambies.

Quiero que nos ríamos uno del otro, que nos echemos la talla, que nos digamos las verdades que nos duelen, sabiendo que hay cariño detrás de todo eso y no mala onda.

Lo que no quiero son mentiras, ¿pa’ qué? ¿pa’ qué mentirnos?. Que digamos siempre la verdad, lo que siento, si quiero seguir o no. Si te gusta alguien más, si ya no parezco tan bacán. Aunque la verdad duela, ojalá nunca mentirnos.

Y si quieres pegarte el salto, decirlo, conversarlo, en una de esas, nos dimos cuenta que somos bacanes juntos y valdría la pena ponerle nombre y apellido a la relación. Y bueno, si quieres irte para siempre, lo entenderé.

Eso es lo que quiero.

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Un pensamiento en “Quiero algo piola.

  1. No es tan fácil.

    ¿Cómo arriesgarse a ser sincero? Si cada confesión es como ir cortando un pedacito de soga, a ver si cede.

    ¿Cómo contarte que me cargan Los Simpsons? ¿O que no me prende Billy Joel? ¿Cómo tratar de disimular que no quiero ir al cine porque estoy cansado? ¿Cómo confesarte que ya dediqué Love of my Life? (¿y que no tengo sentimiento, que no tengo ritmo, que sigo perdiendo mi ritmo?)

    ¿Cómo no asustarte, siendo? ¿Cómo no tener miedo de todo eso?

    ¿Cómo no pretender?

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